"Algunos ideales se revelan como pasión combativa y otros como pertinaz obsesión; de igual manera se distinguen dos tipos de idealistas, según predomine en ellos el corazón o el cerebro. (…) El primero es adolescente, crece, puja y lucha; el segundo es adulto, se fija, resiste, vence."
José Ingenieros, «La moral de los idealistas».